Alcance del servicio · página de planes
Qué cubre la verificación pasiva de presencia y qué queda fuera
Antes de sumar el análisis de profundidad facial a un puesto de operaciones conviene separar tres cosas: lo que el sistema hace por sí solo, lo que exige una decisión del equipo y lo que directamente no resuelve. Esta página ordena ese reparto para que la conversación técnica no empiece por una promesa, sino por los límites.
El servicio se apoya en la cámara que ya está montada frente al operador. No se pide un gesto, una secuencia ni una pausa: la malla de profundidad se reconstruye mientras la persona sigue trabajando en el terminal. Todo lo que aparece abajo describe el perímetro de esa verificación, no un catálogo cerrado de funciones.
-
Dentro del alcance: reconstrucción continua de la malla facial
El sistema estima profundidad a partir de la señal de la cámara y compara la geometría reconstruida con el fotograma anterior. Esa comparación es la que permite distinguir un rostro vivo de una réplica tridimensional que reproduce volumen y sombra. El análisis corre en segundo plano y no altera la operatoria.
-
Dentro del alcance: registro auditable de cada evento relevante
Cada anomalía sostenida, cada degradación de frecuencia y cada ajuste de umbral queda asentado con marca temporal. Sin ese rastro, una verificación silenciosa no sirve para revisar después qué pasó ni para justificar una decisión ante un tercero.
-
Dentro del alcance: política de degradación controlada
Cuando el equipo no puede sostener la frecuencia de reconstrucción, el sistema baja primero el muestreo y no la precisión del análisis. Esa prioridad se define junto al equipo técnico y se documenta antes de la puesta en marcha, no se improvisa en producción.
-
Fuera del alcance: sustituir los controles de acceso existentes
La verificación pasiva se suma a lo que ya haya. No reemplaza autenticación, credenciales ni políticas de sesión, y no promete eliminar por completo el uso de máscaras. Reduce la ventana en la que una réplica pasa desapercibida, nada más.
-
Fuera del alcance: decidir por sí sola ante un caso dudoso
Cuando la anomalía se sostiene, el sistema no bloquea ni expulsa: marca el caso para una comprobación puntual. Esa revisión la hace una persona del equipo. La verificación pasiva no elimina esa instancia, la vuelve menos frecuente.
-
Fuera del alcance: garantizar resultados bajo cualquier condición
La iluminación lateral, una calibración desajustada o umbrales demasiado estrictos siguen produciendo falsos positivos. El servicio no promete tasas de acierto ni resultados garantizados: describe etapas, límites y decisiones de integración.
Qué conviene definir antes de empezar
La posición de la cámara en el puesto, el presupuesto de cómputo que se le asigna al análisis y el umbral a partir del cual una anomalía se considera sostenida. También el canal por el que se revisan los casos dudosos y quién los atiende.
Qué no se puede prometer de antemano
Ni plazos de implantación, ni niveles de servicio, ni funciones de panel o cuenta que el sitio no confirma. Cualquier detalle de ese tipo se conversa en la instancia de contacto y se ajusta al entorno real de cada equipo.
Si el perímetro encaja con lo que necesitás evaluar, el siguiente paso es describir el entorno de uso y las restricciones de hardware. Con eso se puede acotar qué parte del alcance aplica a tu caso.
Contanos tu entorno de uso